EL ROSTRO Y LA EMOCIÓN: NEUROMODULARES

¿Por qué a veces tenemos expresión de enfado cuando realmente no lo estamos?

¿Alguna vez te han dicho, “por qué estás de mal humor hoy” cuando realmente no lo estabas? Una cosa que los pacientes comentan mucho es que quieren verse como realmente se sienten. Gran parte del día notan que su rostro no transmite exactamente cómo están en realidad.
Y es que se ha estudiado la influencia que tienen nuestros gestos faciales en nuestras emociones y en cómo nos percibe la gente que nos rodea.
Hoy hablaremos de eso y de cómo los neuromoduladores han ayudado ya a muchas personas.

NEUROMODULARES PARA RELAJAR EXPRESIÓN Y EMOCIÓN

Los neuromoduladores se inyectan en músculos específicos del rostro para relajar ese gesto de enfado o de tensión (¡aunque por dentro no tires cohetes! jeje), y lo más alucinante, es que se ha visto que los pacientes se sienten emocionalmente diferentes tras el tratamiento. Y esto no es magia. Es ciencia.

LA RETROALIMENTACIÓN FACIAL

Quiero citar a Emilio Duró, que en sus charlas siempre menciona la importancia de la actitud corporal, ya que los gestos que hacemos influyen directamente en nuestro diálogo interno y en cómo nos sentimos y nos mostramos al mundo. En el rostro, eso se denomina “retroalimentación facial”. ¿Has escuchado que si provocas una sonrisa en un momento “bajo”, el cerebro interpreta que estás “bien”? Y al contrario: si frunces el ceño, interpretará que estás enfadada o preocupada. Y esto genera una cadena en tu estado emocional.

TE CUENTO UN CASO REAL

Ha pasado una paciente por la consulta que me ha contado una historia preciosa: sus hijos le dijeron, “mami, ya no te enfadas tanto como antes”, y r ealmente nada había cambiado, excepto que su gesto se había relajado tras realizarse el tratamiento con neuromoduladores. Sus hijos estaban más felices, y por tanto ella estaba más feliz. Y como comentaba antes, todo es una cadena emocional.
Además, tras realizarse varias veces este procedimiento, son muchos los que consiguen reeducar la musculatura facial y no necesitan repetirlo tan a menudo.

ENTONCES, ¿LOS NEUROMODULADORES SON TERAPÉUTICOS?

No (o sí). Vamos por partes. Igual que con cualquier otro tratamiento de medicina estética, lo que se intenta es que el paciente se reconozca como verdaderamente se percibe.
“Es que me veo con cara de cansada y realmente no lo estoy”.

El rostro es un conjunto de estructuras que son una potente fuente de comunicación. Con el paso de los años, va perdiendo función y comunica emociones que no estamos sintiendo. Así que el tratamiento con neuromoduladores no es solo estética, si no coherencia emocional. A pesar de todo esto, obviamente, no significa que el tratamiento con neuromoduladores sustituya una terapia.

Se dice que nuestros gestos son el reflejo de lo que se siente, pero no siempre coincide con la realidad.
Por eso, entender cómo funciona nuestra expresión facial, cómo nos vemos o cómo nos perciben, nos sirve a la hora de tomar decisiones acerca de qué tratamiento realizar.

Eso sí, si te decides, hazlo siempre bajo criterio médico, con toda la información necesaria y personalizado para tu caso.

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